«Amistad de Sabores»

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Un día, un té helado conoce a un café caliente y se hacen amigos. El té le dice al café: «¡Oye, tienes una personalidad muy cálida!» El café responde: «¡Gracias! Tú también eres muy refrescante. Pero cuidado, que si te dan un mal giro, te vuelves amargo, ¡igual que mis lunes!»