¿Por qué el viajero nunca podía jugar al ajedrez en sus vacaciones? Porque cada vez que llegaba su turno tenía que decidir entre hacer jaque mate o aprovechar el mate del mediodía en la playa. ¡Era una decisión muy reñida!
¿Por qué el viajero nunca podía jugar al ajedrez en sus vacaciones? Porque cada vez que llegaba su turno tenía que decidir entre hacer jaque mate o aprovechar el mate del mediodía en la playa. ¡Era una decisión muy reñida!