Un auto eléctrico entra a un bar y se sienta junto a un auto de gasolina. El auto de gasolina pregunta: «¿Por qué estás tan cargado de energía hoy?» y el eléctrico responde: «Bueno, me tomé una siesta y fue enchufante». El auto de gasolina se ríe y dice: «¡Vaya! Yo intenté una siesta, pero mi dueño solo me dio café… ¡de etanol!»