Un Lingüista y el Arte de Pedir Café Sin Palabras

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Un lingüista entró a un café y le pidió al camarero un café en inglés. El camarero respondió: «Lo siento, no hablo inglés». El lingüista cambió a francés, luego a italiano y después a alemán, pero el camarero siguió sin entender. Finalmente, el linguista probó con el esperanto. Al ver su esfuerzo, el cliente de al lado le dijo: «¡Intenta con señas!» El lingüista sacudió las manos y, para su sorpresa, el camarero le respondió en lenguaje de signos: «¡Claro! Un café, ¿no?» Resulta que aprendieron el mismo idioma… ¡pero solo con las manos!