Un café y un té están charlando en una mesa de la cocina. El café dice: «Me siento agotado, necesito unas vacaciones». El té responde: «¡Pero si tú ya estás de vacaciones todos los días con esas siestas que tomas cada mañana!» El café replica: «¡Pero tú siempre estás en paz, infusivamente tranquilo!». Y el té concluye: «Es que así evito meterme en problemas… ¡flujo sin conflictos, amigo!».