Un día, el detective García llega a una escena del crimen y ve a un pollo corriendo cerca. Intrigado, lo interroga: «¿Qué pasó aquí?». El pollo responde: «Cucurucucú… ¡Caramba! Hasta yo me hice la misma pregunta cuando crucé la calle». García se rasca la cabeza y dice: «¡Parece que ambos estamos persiguiendo pistas perdidas en camisetas de correr!».