En una escuela de magia, el profesor pregunta: «¿Qué conjuro utilizarían para hacerse invisibles?» Un alumno levanta la mano y responde: «¡Desaparezco en 3, 2…!» Y justo entonces el profesor le interrumpe: «Pedro, deja de faltar a clase usando ese truco cada lunes a las 8 de la mañana.»