¿Por qué los detectives del zoológico decidieron retirarse? Porque en cada caso al que iban, nunca podían interrogar a los testigos, ya que los únicos sospechosos siempre eran mudos… ¡los peces! Cuando estaban a punto de cerrar su último caso, un pez globo les dijo: «No es lo que parece, detectives, les juro que esto es sashimi… ¡inflado!»